Misas

La misa es el acto más elevado de toda la religión cristiana. Ya que el sacramento de la Eucaristía es el centro y el compendio de todo el Cristianismo e incluso los demás sacramentos se ordenan para fin de éste.

El canto y la música en la Liturgia

El canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne. La Música Sacra, por consiguiente, será tanto más santa cuanto más íntimamente se halle unida a la acción litúrgica. Además, la Iglesia aprueba y admite en el culto divino todas las formas de arte auténtico, siempre que estén adornadas con las debidas cualidades.

La acción litúrgica reviste una forma más noble cuando los oficios divinos se celebran solemnemente con canto y cuando en ellos intervienen los ministros sagrados y el pueblo también participa activamente.

¿Por qué cantamos en nuestras celebraciones?

El canto expresa y realiza nuestras actitudes interiores. Expresa las ideas y los sentimientos, las actitudes y los deseos. Es un lenguaje universal con un poder expresivo que muchas veces llega a donde no llega la sola palabra.

El canto y la música se convierten en un signo eficaz, en un sacramento del acontecimiento interior. Dios habla y la comunidad responde con fe y con actitudes de alabanza, creando un clima festivo y solemne.

El canto también es una petición, mediante el cual pedimos por nuestros seres queridos ya sea en una misa de honras, de salud, un bautismo etc.

De esta manera, nuestro objetivo es convertir nuestras canciones en oraciones como una ofrenda agradable a Dios.